miércoles, 19 de agosto de 2015

LAS ULTIMAS BATALLAS AÉREAS


Nuevas pinturas de una misma colección. Esta vez referida a acciones militares en la última etapa de la guerra aérea sobre Malvinas

 "SIN DISPARAR UN SOLO TIRO"
Acrílico sobre relieve. 70 x 50 cm.

 "SALUDOS A BEDIVERE"
Acrílico sobre relieve. 70 x 50 cm.

 "¡SORPRESA!"
Acrílico sobre relieve. 70 x 50 cm.

 "EL REY DEL MAR HA CAIDO"
Acrílico sobre relieve. 70 x 50 cm.

"¡POR DERECHA, TUCU!"
Acrílico sobre relieve. 70 x 50 cm



martes, 26 de agosto de 2014

COLECCIÓN DE PINTURAS
AZUL UN ALA
EPISODIOS DE LA BATALLA AÉREA EN MALVINAS

Durante la denominada Guerra de Malvinas, entre el 2 de Abril y el 14 de Junio de 1982, las Operaciones Aéreas Argentinas, se destacaron nítidamente y tuvieron un papel preponderante en la disputa armada por las islas. De éstas participaron medios y personal de Fuerza Aérea, Armada, Ejército y Prefectura Naval, además de oficiales retirados y civiles, agrupados en el “Escuadrón Fénix”.

"UN CIELO PARA UN HALCÓN"
Alfredo Jorge Alberto Vázquez nació en Rosario, era piloto de la Fuerza Aérea Argentina. Cuando tenía 24 años y la jerarquía de Alférez, estando ordenado en la V Brigada Aérea, Grupo 5 de Caza y Ataque, equipado con aparatos Mc Donell Douglas A-4P "Skyhawk", fue destinado al Teatro de Operaciones Malvinas, con base en Río Gallegos.
El Martes 8 de Junio de 1982, luego del exitoso ataque a los buques logísticos "Sir Galahad" y "Sir Tristram", el Comando Fuerza Aérea Sur ordenó una segunda accíon contra objetivos navales o terrestres en la cabeza de playa próxima al establecimiento Fitz Roy.
Despegaron a las 15 Hs. Los aparatos iban armados con dos cañones de 20 mm. y tres bombas de explosión retardada por paracaídas. La formación quedó integrada por Primer Teniente Rubén Bolzán, Teniente Juan Arrarás, Primer Teniente Héctor Sánchez y Alférez Alfredo Vázquez.
Al llegar a la zona de operaciones, luego de sobrevolar entre chubascos y recibir nutrido fuego de artillería antiaérea, observaron un lanchón de desembarco "Foxtrot 4" que navegaba rápidamente hacia la costa y lo atacaron en secuencia, siendo impactado por una bomba y hundido.
Posteriormente, dos cazas británicos FRS-1 Sea Harrier interceptaron a los aparatos argentinos, lanzando sus letales misiles AIM 9L "Sidewinder", tres de los cuales fueron derribados, falleciendo sus pilotos, entre ellos el Alférez Vázquez.
Recibió el título póstumo el grado de Teniente y las condecoraciones: Medalla "La Nación Argentina al Valor en Combate" y Cruz "La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate". En Marzo de 1998 fue declarado "Héroe Nacional" por el Senado y Cámara de Diputados.
Una plazoleta ubicada en la intersección de Bv. 27 de Febrero y Moreno de la ciudad de Rosario, lleva su nombre. 

"AVISTAJE MUY LEJANO"

El 21 de Abril de 1982 despegó desde Ezeiza el Boeing 707 del V Escuadrón - I Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Argentina, matrícula TC-91, tripulado por los Vicecomodoros Jorge Riccardini, Juaquín Arguelles Benet, Horacio Genolet, Marcelo Conte y Mauro López, los Suboficiales Principales Andrés Hustey, Nicolás Zárate y Manuel Rivarola,a quienes se agregaron un Capitán de Fragata, un Oficial de Inteligencia Naval y un fotógrafo. La misión era localizar la "Task Force" que se dirigía al Atlántico Sur, con un rango entre 300 y 400 millas náuticas al sur de la Isla Ascención.
Después de varias horas de vuelo a 7000 metros de altitud, se estableció contacto radar con una "considerable formación naval", que se comprobó visualmente al descender violentamente hasta 600 metros de altura. Rápidamente fueron identificados dos portaviones y varias naves de combate y buques de apoyo.
Con la toma de fotografías y apuntes, se inició la transmisión de los datos obtenidos. pero, cuando iniciaban el regreso, ganando altura, se agregó dramatismo a la misión, en el momento que se aproximaron dos interceptores Sea Harrier FRS-1 del 800 Squadron, que habían despegado del portaviones H.M.S. "Hermes". Estos siguieron durante varios minutos al transporte, analizándolo y comprobando que no era hostil, hasta que finalmente lo abandonaron, regresando a sus respectivas bases.
Estas observaciones se repetirían los tres días siguientes, en la última de las cuales se localizó la frecuencia radial con la que operaban los británicos, escuchando claramente cuando el piloto de uno de los caza solicitaba autorización para "hacer fuego", cuya respuesta fue negativa.
Pocas horas después, el Comando de la Fuerza de Tareas informó a la Argentina que toda aeronave detectada sobre la flota sería considerada hostil y tratada como tal, con lo cual se decidió suspender este tipo de exploraciones.

Lejos de cualquier ideología política, la nueva colección de ocho pinturas históricas tridimensionales pretende ser un homenaje a nuestros valerosos héroes, los pilotos argentinos que combatieron en el Atlántico Sur. Algunos de ellos han podido relatar sus misiones de combate, que han llegado hasta hoy  y otros, aquellos 38 aviadores y 6 tripulantes, murieron en acción y quedarán  para siempre en nuestra memoria, como héroes nacionales que son.

"COMO MOISÉS"
El 21 de Mayo de 1982, una formación de aparatos Douglas A-4Q "Skyhawk" de la Aviación Naval, tripulados por el Capitán de Corbeta Alberto Philippi, el Teniente de Navío José Arca y el Teniente de Fragata Marcelo Márquez, atacaron a la fragata Clase 22 H.M.S. "Ardent" en la proximidad de Bahía Ruiz Puente, Estrecho San Carlos, impactando varias bombas en el navío, que luego ocasionarían su hundimiento.
En la carrera de salida, a muy baja altura, después de saltar el barco y en sentido  contrario a la dirección que habían venido, fueron sorprendidos por la Patrulla de Combate integrada por dos FRS-1 "Sea Harrier", uno de los cuales disparó un misil "Sidewinder" contra el avión de Márquez, que estalló en el aire, matando a su piloto. El Capitán de Corbeta Philippi fue derribado por el impacto de otro misil, logrando eyectarse de su aparato y pudo llegar a líneas argentinas, días después.
Por su parte, el Skyhawk de l Teniente de Navío Arca fue atacado con disparos de cañones de 30mm. provenientes de uno de los Sea Harrier, sufriendo numerosas averías, pero pudo seguir volando. No obstante, declinando  el regreso al continente, prefirió intentar un aterrizaje en el aeopuerto de Puerto Argentino.
Al sobrevolar la pista, los observadores terrestres constataron graves averías en el tren de aterrizaje, con lo cual se le dio la orden de que se eyectara sobre la bahía próxima. Pero al hacerlo, mientras descendía en paracaídas, su avión, fuera de control, casi lo arrolla. Por tal razón, la artillería antiaérea propia le disparó, logrando derribarlo.
Arca cayó en paracaídas al agua e infló el chaleco salvavidas. Minutos después, un helicóptero Bell UH-1H del Batallón de Aviación de Combate 601 del Ejército Argentino, al mando del Capitán Jorge Svendsen, con el Sargento Ayudante Miguel Angel Santana y el Cabo 1ro. Héctor San Miguel como tripulantes, se aproximo y, después de algunos intentos fallidos, finalmente introdujo uno de los esquíes en el agua, permitiendo que el piloto se aferrara a él. Así voló unos 500 metros, hasta que lo izaron a bordo y pudo ser rescatado y atendido convenientemente.

"TOMANDO DE LA CHANCHA"


En estos años hubo innumerables demostraciones de admiración por el desempeño de nuestros pilotos en ese conflicto,  tanto de propios, adversarios, como neutrales, resaltando su profesionalismo y  valor. Al respecto, quizás una de las más famosas sea la de Pierre Closterman, un as francés que combatió en la Segunda Guerra Mundial en filas de la propia Royal Air Force, quien escribió: “Vuestro valor ha deslumbrado no sólo al pueblo argentino, sino que somos muchos los que en el mundo estamos  orgullosos que seais nuestros hermanos pilotos. A los padres y a las madres, a los hermanos y las hermanas, a las esposas y a los hijos de los pilotos argentinos, que fueron a la muerte con el coraje más fantástico y más a asombroso, les digo que ellos honran a la Argentina y al mundo latino.” Por último, manifiesta: “¡Ay!: La verdad vale únicamente por la sangre derramada y el mundo cree solamente en las causas cuyos testigos se hacen matar por ella.”

"ENCUENTRO PELIGROSO"


Con el objetivo de atacar blancos navales en el estrecho San Carlos, el 21 de Mayo, a las 14 Hs., despegó desde la base aérea San Julián, la escuadrilla "Ratón", compuesta por tres Mirage 5 "Dagger" del Grupo 6 de Caza, números de serie C-407, C-403 y C-404, a los mandos del Capitán Guillermo Donadille, el Mayor Carlos Justo Piuma y el Primer Teniente
Jorge Senn, respectivamente.
Para ese entonces, los británicos ya conocían las posibles rutas de penetración que hacían los Dagger, a través de la Gran Malvina, pues éstos no podían hacer rodeos demasiado largos, al carecer de la posibilidad de reabastecerse en vuelo. Faltando un minuto para llegar al blanco, fueron interceptados por varios Sea Harrier FSR-1.
De inmediato el Capitán Donadille ordenó largar las bombas y tanques suplementarios, pues éstos le impedirían maniobrar en las mejores condiciones, ante los letales adversarios.
En una serie de cruces extremadamente riesgosos, a muy baja altura, Donadille disparó los cañones Aden de 30 mm. (las únicas armas disponibles) hacia un aparato enemigo que volaba por debajo de él, pero no pudo evitar que su avión y los otros dos de sus compañeros, fueran derribados. Afortunadamente, todos consiguieron eyectarse con éxito, descendieron en paracaídas y fueron rescatados por tropas argentinas.
Según versiones inglesas, el misil lanzado desde el Harrier del teniente Nigel Ward derribó a Senn y el Teniente Steve Thomas hizo lo propio con Donadille y Piuma.
Las versiones argentinas señalan que habrían sido al menos cinco los aparatos británicos que intervinieron en esta acción y que el dañado por Donadille era el tripulado por el Subteniente Harry Trent, quien, tras alejarse unos 30 Km. del lugar del combate, se vio obligado a eyectarse y fue posteriormente rescatado.

Por la acción de medios aéreos argentinos, los británicos sufrieron la pérdida de: 8 buques hundidos o destruidos, 10 averiados de importancia y otros 11 averiados de menor consideración, además de dos helicópteros Scout UH-1 y un avión Sea Harrier FRS-1 (sin contar los que fueron derribados por la artillería antiaérea).

"UN AVION, EL DESTINO..."

Esta obra resume la actuación del Capitán de Corbeta Carlos María Zubizarreta, cuando el 23 de Mayo protagonizara un ataque sobre embarcaciones británicas en el estrecho San Carlos, sin que se desprendiera su carga de bombas "Snakeye", que quedaron activadas. Mas tarde, cuando estaba en la maniobra de aterrizaje, sufrió desperfectos que le hicieron suponer que éstas estallarían, razón por la cual se eyectó. Lamentablemente, debido al ángulo en el cual lo hizo y los cohetes al límite del vencimiento, no permitieron que el paracaídas se desplegara, muriendo en esa acción. Su aparato, el 3-A-306 fue reacondicionado y, en un vuelo nocturno, finalizada la guerra, se precipitó a tierra, matando a su segundo piloto, El Teniente de Corbeta Roberto Loubet Jambert.

De las 505 salidas de combate, se cumplieron 445; y de éstas 272 llegaron a su objetivo, volándose un total de 12.454 horas. Las aeronaves propias que resultaron derribadas fueron 56: diez Douglas A-4B, nueve A-4C y dos A-4Q, dos Mirage III, once Mirage V Dagger, dos BAE Camberra, once IA-58 Pucará, un Aermacchi MB -339 A, un Hércules C-130, un Learjet LR-35 A; además de los helicópteros: cuatro SA 330 Puma, un Chinook CH-47 y un Agusta Bell A-109. Algunas otras aeronaves basadas en las islas, fueron destruídas en tierra o capturadas, luego de la rendición.

"MATANDO HELOS"


El 28 de Mayo, a las 10.30 hs., dos FMA6 IA-58 "Pucará" del Grupo 3 de Ataque, basados en Puerto Argentino, fueron enviados a las inmediaciones de Puerto Darwin, para apoyar tropas argentinas que estaban batallando contra paracaidistas británicos. Eran piloteados por los Teniente Miguel Angel "Sombra" Giménez y Roberto "Chino" Cimbaro. Realizaron un vuelo de aproximadamente 25 minutos, con mal clima, espesa capa de nubes y mala visibilidad.
Cuando sobrevolaban líneas enemigas, cerca de Pradera del Ganso, divisaron dos helicópteros. A pesar de no estar configurados para realizar un ataque sobre aeronaves, el Teniente Giménez (lider) asignó los blancos y, en vuelo rasante, ambos aparatos descargaron sus armas, consistente en cohetes y disparos de ametralladoras y cañones. De inmediato notaron que uno de los aparatos caía a tierra, en tanto que el restante resultaba averiado e intentaba un aterrizaje de emergencia.
La victoria de Giménez, que volaba el Pucará matrícula A-537 fue sobre el Scout UH-1, identificado XT629 DR. Por su parte, los británicos sostienen no haber tenido otras pérdidas ese día, en tanto que Cimbaro no tiene dudas respecto a haber alcanzado al otro helicóptero. Fue tal la baja altitud que realizó este ataque, que el teniente Cimbaro relataría posteriormente que se le llenaron los vidrios de barro, producto de la onda expansiva del estallido de sus cohetes.
Finalmente, ambos aviones emprendieron el regreso a su base, por rutas diferentes, para evitar la intercepción por parte de los Sea Harrier. Desafortunadamente, la poca visibilidad jugó en contra de Giménez, quien se estrelló accidentalmente en una zona inóspita, en la ladera de Blue Mountain.
Sus restos y los de su aparato, que habían resultado desaparecidos y sobre lo cual se tejieron innumerables conjeturas, fueron descubiertos circunstancialmente, cuatro años después.

Finalmente, no obstante el tremendo esfuerzo y profesionalismo de estos hombres, las  escasas actualizaciones de medios, carencias de repuestos y la superación en torno a dichos aspectos por parte del enemigo, fueron claves en la debacle militar, que culminaron con la rendición argentina.
A modo de ejemplo, comentaré que sólo había cinco misiles antibuque “Exocet” en Argentina y que, a pesar de las enormes distancias que separan el continente de las islas, unicamente dos tipos de aeronaves de combate tenían capacidad de reabastecimiento en vuelo. Precisamente, los cazas más veloces y modernos, que deberían haber brindado superioridad aérea llegaban a la zona de operaciones con el combustible justo y contados minutos, gracias a enormes tanques suplementarios que limitaban en gran medida su maniobrabilidad.

"BAJA.. Y HUNDILO"
Relato en imágenes de los sucesos que desencadenaron en el hundimiento del super petrolero Hércules, de bandera liberiana, por parte de la aviación argentina

Otro: los misiles aire-aire (para combate aéreo) disponibles en nuestro país eran los Shafrir Mk. II “Rafael” israelíes y los Matra R-550 “Magic franceses; en tanto los británicos disponían de los AIM-9L “Sidewinder norteamericanos, mucho más modernos y eficientes. Para tener cierto grado de éxito, los nuestros debían ser disparados en distancias de entre 3 y 5 Km., desde ángulos entre 10 y 25 grados de la salida de gases de turbina del avión adversario, en tanto que los británicos podían hacerlo desde cualquier dirección y 10 Km. de distancia.
"EXOCET Vs. SHEFFIELD"


Un avión de exploración Lockheed SP-2H "Neptune" de la Armada Argentina, descubrió en su radar varias naves de superficie, al sur de Puerto Argentino, desde una distancia de aproximadamente 300 Km.
Era el 4 de Mayo de 1982, a las 7.10 Hs y, de inmediato, fue puesta en alerta una escuadrilla de dos Dassault Super Etendart, armados con sendos misiles AM-39 "Exocet".
El Neptune, de gran autonomía, hizo dos sondeos más, a las 8.43 y 9.20 hs., confirmando las posiciones de los barcos enemigos. Mientras tanto, los Super Etendart, matrículas 3-A-202 y 3-A-203, a los mandos del Capitán de Navío Augusto Bedacarratz y el Teniente de Fragata Armando Mayora, iban en camino. Se reabastecieron de combustible de un Hércules KC-130 de la Fuerza Aérea Argentina, a las 10.04 y continuaron volando a máxima velocidad y baja altura, evitando la detección por parte de los radares británicos.
Después de un intento infructuoso, el radar de uno de los aparatos captó cuatro naves: una grande, dos medianas y una pequeña. Insertaron los datos en las computadoras de los misiles, con las naves de mayor tamaño y, a las 11.04 hs., los lanzaron a unos 35 Km. del objetivo. Inmediatamente giraron 180 grados y emprendieron el regreso.
Los Exocet navegaron inercialmente la mayor parte del sercorrido; sólo a último momento exploraron con el radar de búsqueda, hicieron las correcciones de rumbo y se dirigieron a los blancos. A pesar que los sistemas antiaéreos estaban alerta, pues habían captado las emisiones radar, uno de ellos impactó en estribor del destructor Clñase 42 HMS "Sheffield". Abrió una enorme brecha, pero no estalló, aunque el combustible del motor del misil se derramó, iniciando un enorme incendio que acabó con el buque, el cual se hundió seis días después.
Poco se sabe del restante Exocet. Es probable que haya sido desviado por las contra medidas electrónicas o por un fallo y se perdió en el mar.


LA COLECCIÓN:

Los acontecimientos que se expresan han sido debidamente comprobados por inobjetables y variadas fuentes informativas, incluídas las británicas, permitiéndonos resaltar algunos detalles poco conocidos,  verdaderamente asombrosos, plenos de acción y emoción. Además, La ardua tarea investigativa abarcó numerosos aspectos, que han permitido reflejar lo más fielmente posible las circunstancias que atravesaron, combinando características: técnicas, geográficas, climáticas, morfolóficas, etc.

En las distintas obras, podrán verse: El primer contacto con la fuerza de tareas británica, llevado a cabo por un Boeing 707; el derribo de helicópteros por parte de los “Pucará”; el lanzamiento de “Exocet” desde aviones “Super Etendard”; el reabastecimiento en vuelo desde un “Hércules”; un riesgoso rescate en el mar con un helicóptero del Ejército; un combate aire –aire entre “Dagger” y “Harrier”; un avión de entrenamiento atacando una fragata y el héroe rosarino Alfredo Vázquez en su última misión

Estas ocho  pinturas reúnen las siguientes particularidades:
Fueron realizadas, durante el año 2014.
Las obras, de 1,20 m. x  75 cm, fueron confeccionadas sobre tabla, con el agregado de material diverso, que logró un relieve o textura táctil. Encima de estos volúmenes se aplicaron colores acrílicos, con lo que se completó la textura visual, logrando una combinación entre los bajo relieves y la pintura propiamente dicha, que produce una serie de efectos muy particulares sobre el observador.
Cada una de ellas demandó entre 80 y 90 horas de trabajo para su concreción.
Todas se encuentran encuadradas, en fina terminación.
Cada cuadro está acompañado por carpetas fotográficas y textos con una descripción de la técnica empleada para realizarlos.
Otras explicaciones sitúan a los visitantes en el momento histórico que representan e indican los autores consultados.

Las imágenes y las descripciones son absolutamente inéditas e irrepetibles, habiendo sido diseñadas siguiendo fielmente los acontecimientos de ese momento, en base a la bibliografía de los escritores e historiadores más destacados.


Teléfono de referencia: 0341 155912160
E mail: rrppyprensaalb@gmail.com
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TÉCNICA Y REALIZACIÓN DE
"UN CIELO PARA UN HALCÓN"









IMÁGENES DE LAS EXPOSICIONES

I.SE.P. - Noviembre de 2014